Reconstrucción dental en Barcelona
Cuando el diente se puede salvar
Reconstruir un diente es devolverle la forma y la fuerza que ha perdido, sin quitarlo. Se hace cuando queda estructura sana suficiente para agarrarse a ella, que es la pregunta que decide todo lo demás.
Cuándo se plantea
Un diente partido de un golpe. Una muela con una caries grande que ha dejado poca pared. Dientes gastados por bruxismo, que se van acortando durante años sin dolor hasta que la persona nota que su mordida ha cambiado. Y un diente al que se le ha hecho endodoncia, que queda más frágil y necesita protección para no partirse.
Qué se usa en cada caso
- Composite, en la misma cita. Se reconstruye el diente por capas y sales con él terminado. Es lo indicado cuando falta poco y es reversible: si algún día hay que hacer más, no se ha quitado nada.
- Incrustación. Una pieza hecha en laboratorio que encaja en el hueco. Va entre el empaste y la corona: cuando el composite se quedaría corto pero cubrir el diente entero sería pasarse.
- Corona. Cubre el diente completo. Es lo que corresponde cuando lo que queda no aguantaría la mordida por sí solo, y lo habitual tras una endodoncia en una muela.
- Poste y corona. Cuando ha quedado tan poca corona natural que hace falta anclar dentro de la raíz para tener de dónde agarrarse.
Cuándo ya no compensa
Y esto es lo que casi nunca se dice en una página de este tipo. Si la fractura baja por debajo de la encía, si no queda pared suficiente ni siquiera para un poste, o si la raíz está partida, reconstruir es gastar dinero en algo que va a fallar en meses. Ahí lo honesto es plantear la extracción y el implante, y así se dice en la consulta.
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Qué se mira antes de decidir
La decisión no es estética, es estructural, y sale de tres cosas.
Cuánto diente queda. No la cantidad total, sino cuántas paredes sanas hay y qué altura tienen. Un diente con tres paredes se reconstruye con composite; con una, ya hablamos de corona.
Qué diente es. Una muela recibe muchísima más fuerza al masticar que un incisivo, así que el mismo daño en dos sitios distintos pide soluciones distintas. Una reconstrucción que aguanta perfectamente delante se parte detrás.
Cómo muerdes. Si aprietas o rechinas por la noche, cualquier reconstrucción tiene la vida más corta, y eso cambia el material que se elige y hace que una férula de descarga entre en el plan. No es un extra: es lo que protege lo que se acaba de hacer.
Qué aporta cada prueba
Una radiografía dice si la caries llega al nervio y cómo está la raíz por debajo, que es justo lo que no se ve mirando. Un escaneo de la boca permite fabricar la incrustación o la corona sin la cubeta con pasta, y guarda cómo estaba tu mordida para poder compararla más adelante. Y en los casos de desgaste generalizado se estudia la mordida entera antes de tocar un solo diente, porque reconstruir uno solo a la altura que le tocaba puede hacer que choque con los de enfrente.
Qué esperar después
Sensibilidad al frío unos días es normal, sobre todo si la caries era profunda. Lo que no es normal es que el diente moleste al morder pasada una semana: eso suele significar que el ajuste está alto y se corrige en una visita de cinco minutos, así que hay que avisar en vez de acostumbrarse.
Y una reconstrucción no es para siempre. El composite se pule y se retoca, las coronas duran años pero se revisan, y lo que de verdad marca la diferencia es la higiene en el borde entre el diente y el material, que es por donde vuelve la caries.
Las cuatro formas de reconstruir un diente
- Composite en la misma cita. Se coloca por capas sobre lo que queda de diente y se moldea y pule ahí mismo. Una sola visita, coste contenido y reversible. Es lo que se hace en la mayoría de los casos.
- Incrustación de laboratorio. Una pieza de cerámica o composite fabricada a medida del hueco y luego cementada. Ajusta mejor que un relleno grande y aguanta más, y por eso se prefiere cuando la cavidad es amplia. Necesita dos visitas.
- Poste y corona. Para dientes con endodoncia y poca corona natural. El poste se ancla en la raíz y sirve de base a la corona que cubrirá el diente. Es lo que devuelve la función a una muela muy destruida.
- Carillas, solo si el daño es superficial. Grietas finas o manchas profundas en un diente de delante, sin pérdida de estructura. Es un tratamiento estético, no de reconstrucción: si falta diente, una carilla no lo sustituye.
Cómo va la cita, paso a paso
- Se mira y se radiografía. Cuánto diente queda, si la caries ha llegado al nervio y cómo está la raíz. De aquí sale si se reconstruye, si hace falta endodoncia antes o si el diente no se puede salvar.
- Se te explica con su precio. Las opciones que valgan para tu caso, qué dura cada una y qué pide a cambio, antes de empezar.
- Se limpia y se prepara. Se retira toda la caries y se deja la superficie lista. Este paso es el que decide si la reconstrucción aguanta: sobre tejido picado no se pega nada.
- Se reconstruye. Por capas con composite en la misma cita, o tomando el molde o escaneo si la pieza se fabrica en laboratorio.
- Se ajusta la mordida. Con un papel de marcar se comprueba dónde toca al cerrar y se rebaja hasta que reparte bien. Es el paso que más se nota si se hace mal, porque un punto alto molesta al masticar desde el primer día.
- Se pule. Una superficie lisa acumula menos placa y se mancha menos, así que el pulido no es acabado estético, es lo que hace que dure.
- Se revisa. En la siguiente revisión se comprueba el borde entre diente y material, que es por donde vuelve la caries si algo no cerró bien.
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