El dentista trabaja sobre los dientes del paciente con el instrumental en la boca

Extracción de amalgamas de plata y mercurio en Barcelona

Una amalgama de plata es el empaste gris de toda la vida, y aproximadamente la mitad de su peso es mercurio. Desde 2025 ya no se pone en la Unión Europea salvo necesidad médica. Si la tuya está bien, no hace falta quitarla; si filtra, se ha roto o prefieres cambiarla, se retira con dique y aspiración y se repone con composite en la misma cita.

Por qué se sustituyen las amalgamas

Una amalgama se cambia por un motivo concreto, no por llevarla. Los habituales: que filtre o tenga caries debajo, que se haya roto o haya partido el diente, que no te guste cómo se ve, o una alergia al mercurio, poco frecuente pero real; en algunas de esas personas, según el comité científico europeo SCENIHR, se ve mejoría al retirarlas.

Si la tuya está bien, lo recomendable es dejarla: la Oral Health Foundation británica aconseja cambiar un empaste solo cuando está gastado, roto o con caries debajo, porque quitar uno que funciona obliga a fresar diente sano. La FDA estadounidense tampoco recomienda retirar amalgamas en buen estado salvo necesidad médica.

Si quieres cambiarlas por estética, también se puede, con el plan explicado antes: qué dientes se tocan y qué se pone en su lugar. Si además te interesa la estética dental de toda la boca, lo vemos en la primera visita en nuestra clínica dental en Barcelona.

Dentista retirando un empaste antiguo de amalgama con aislamiento de dique
Dentista retirando un empaste antiguo de amalgama con aislamiento de dique

¿Qué son las amalgamas de plata y mercurio?

Son los empastes grises de toda la vida: una mezcla de mercurio líquido con un polvo de plata, estaño y cobre. Según la FDA, aproximadamente la mitad de su peso es mercurio.

Se han usado durante más de 150 años porque son resistentes y baratas, y una revisión Cochrane de 2021 encontró que en los ensayos antiguos fallaban menos que el composite, sobre todo por menos caries alrededor, aunque reconoce que los composites han mejorado de forma importante desde entonces.

Lo que ha cambiado es la ley. En la Unión Europea, desde el 1 de julio de 2018 no se ponen en dientes de leche, en menores de 15 años ni durante el embarazo o la lactancia, y desde el 1 de enero de 2025 no se ponen en ningún tratamiento salvo que el dentista lo considere estrictamente necesario por una necesidad médica concreta.

El motivo principal es ambiental: reducir el mercurio que acaba en el medio. Para reponerlas hoy se usa el empaste de composite, del color del diente. Cuánto cuesta cambiar cada una lo tienes en la página del precio de quitar amalgamas en Barcelona.

Cómo se retira una amalgama sin respirar el vapor

Según la FDA, una amalgama puede soltar más vapor de mercurio al ponerla o al quitarla que en cualquier otro momento, y por eso la retirada se hace con dos protecciones. Dique de goma.

Una lámina que aísla el diente del resto de la boca: en un estudio sueco, quienes se quitaron todas las amalgamas con dique tuvieron al día siguiente un pico de mercurio en sangre claramente menor que quienes no lo llevaron. Agua y aspiración de alto volumen.

El agua enfría el fresado y la cánula se lleva las partículas y el vapor: en las mediciones de una facultad de odontología, con agua y aspiración el vapor quedó siempre por debajo del límite de seguridad laboral, y sin ellas lo superó.

Al terminar se limpia la cavidad, se comprueba si había caries debajo y el diente se repone con composite en la misma cita. Si la amalgama era grande y el diente ha perdido mucha estructura, lo que toca es una incrustación o una corona, que explicamos en reconstrucción dental.

Dentista retirando un empaste antiguo de amalgama con aislamiento de dique

Después de quitar la amalgama

Sales con el diente reparado y puedes hacer vida normal. Lo que se nota esas horas viene de la propia cita, no del mercurio: la anestesia, que tarda un rato en pasarse; la encía alrededor del diente, donde se sujetó el dique; y la mandíbula, cansada de estar abierta.

Las tres molestias se van solas, y en las preguntas de abajo está qué hacer con cada una. Si lo que te preocupa no es un empaste sino una muela partida que quizá haya que sacar, lo explicamos en qué hacer con una muela rota.

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Solo las que lo necesitan

Revisamos cada amalgama con radiografía y te decimos cuáles filtran y cuáles pueden quedarse.

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Dique y aspiración

El diente se trabaja aislado y con aspiración de alto volumen, para que no tragues ni respires restos.

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Composite en la misma cita

El hueco se rellena con resina del color del diente antes de que te vayas.

Preguntas frecuentes

¿Es peligroso quitar una amalgama?

Lo que hay que evitar es el vapor que suelta el mercurio al fresarla, y para eso se trabaja con dique y aspiración. Con dique, un estudio no encontró una subida significativa de mercurio en sangre tras retirar todas las amalgamas, y al cabo de un año los niveles estaban por debajo de los de antes.

¿Hay que cambiar todas las amalgamas?

No. Una amalgama bien sellada y sin caries debajo puede seguir donde está, y quitarla obliga a fresar diente sano. Se cambia cuando filtra, cuando se ha roto o ha partido el diente, por alergia al mercurio o cuando tú prefieres quitarla por estética, y se decide viendo la radiografía.

¿Con qué se repone el diente?

Con composite del color del diente, en la misma cita. Si ha perdido mucha estructura, toca una incrustación o una corona, y se te dice antes de empezar.

¿Cuándo puedo comer normal después de la extracción de una amalgama?

En cuanto sales: el composite queda endurecido con luz antes de terminar, así que comer no lo estropea. Lo prudente es esperar a que se pase la anestesia, para no morderte la mejilla o la lengua sin notarlo, y masticar con calma ese primer rato.

¿Por qué me duele la mandíbula después de la extracción de una amalgama?

Porque ha estado mucho rato abierta. Es la misma molestia que describe la Asociación Americana de Endodoncistas después de un tratamiento largo, y suele mejorar sola.

Mientras tanto, el NHS aconseja comida blanda, frío o calor envuelto en un paño sobre la zona, un analgésico de los habituales y no mascar chicle ni bostezar muy abierto. Si la mandíbula se bloquea al abrir o el dolor no cede, hay que revisarlo.

¿Es normal que duela la encía después de la extracción de una amalgama?

Sí, un poco. La grapa que sujeta el dique aprieta la encía alrededor del diente, y en los estudios sobre el dique aparecen irritación y dolor las primeras horas, a veces con la encía algo retraída durante poco tiempo. Si sigue molestando pasadas una o dos semanas, o se hincha, ven a que lo veamos.

Quitar amalgamas de mercurio en Barcelona: cuándo y cómo