Cirugía periodontal en Barcelona
La cirugía periodontal se plantea cuando, tras el raspado, persisten bolsas profundas, cuando la encía se ha retirado y deja la raíz al aire o cuando hay hueso que se puede regenerar. Se hace con anestesia local y con la infección ya tratada, e incluye la cirugía de colgajo, la gingivectomía, el injerto de encía y el alargamiento coronario.
Cirugía de colgajo para las bolsas profundas
La periodontitis es una infección de los tejidos que sujetan el diente y, si no se trata, acaba aflojándolo. El primer paso siempre es el raspado y alisado radicular, que es la limpieza periodontal por debajo de la encía. Unas semanas después se vuelve a sondar: si las bolsas se han cerrado, se pasa al mantenimiento; si quedan bolsas de 6 mm o más, se propone cirugía.
La intervención se organiza por zonas de la boca, con anestesia local, y para quien lo pasa mal en el sillón existe la opción de sedación consciente. Se levanta un pequeño colgajo de encía para ver la raíz, se retira el sarro y el tejido inflamado que el raspado no alcanzó, se da forma al hueso si lo necesita y se cose.
La infección después de esta cirugía es poco frecuente y no se ha visto que el antibiótico preventivo la reduzca, así que no se receta de rutina sino según cada caso; para la molestia bastan antiinflamatorios y analgésicos. Los puntos que no se reabsorben se quitan a la semana o a las dos.
Cirugía periodontal: postoperatorio
Cada paciente sale con sus indicaciones por escrito, pero hay pautas que se repiten. La zona operada no se cepilla hasta que te lo indiquemos en la revisión; el resto de la boca, con normalidad. Mientras tanto se hace un enjuague de clorhexidina dos o tres veces al día durante dos o tres semanas.
La primera semana, comida blanda; nada de tabaco por lo menos en las dos semanas siguientes, y la medicación indicada para la molestia y la inflamación. Después llegan las revisiones de mantenimiento, que son las que impiden que la bolsa se vuelva a formar.
Servicios de cirugía periodontal
Además de la cirugía de colgajo, hay tres intervenciones sobre la encía que se confunden a menudo y que hacen cosas distintas, incluso opuestas: una retira encía, otra la añade y la tercera baja el borde de la encía y del hueso para que asome más diente.
Gingivectomía
Se usa cuando la encía ha crecido de más y tapa parte del diente, por inflamación, por algunos medicamentos o porque al sonreír se ve demasiada. Se recorta el sobrante con anestesia local y la herida cicatriza al aire. En la página de gingivectomía tienes el detalle y el precio por pieza y por arcada.
Lo que cuesta cada una de estas cirugías lo tienes en la página del precio de la cirugía periodontal en Barcelona.
Injerto de encía
Hace justo lo contrario: añade encía donde se ha retirado y la raíz ha quedado expuesta. El tejido sale del paladar del propio paciente o de un material sustituto y se coloca sobre la raíz descubierta, que así deja de estar al aire. El procedimiento completo está en la página de injerto de encía.
Alargamiento coronario
Cuando un diente roto o con caries ha quedado casi a ras de la encía, no hay de dónde sujetar una corona. El alargamiento coronario baja el borde de la encía y, si hace falta, un poco de hueso, para que quede más diente sano por encima. También sirve para igualar dientes que parecen cortos al sonreír. Se hace con anestesia local.
Periodontitis y estética dental
La periodontitis no solo afloja dientes: también cambia la sonrisa. Al perderse soporte, algunos dientes se desplazan y se abren espacios entre ellos, y cuando el tratamiento desinflama la encía, esta se retrae y deja ver más raíz y más espacio entre los dientes. Por eso combinamos la periodoncia con la estética dental, pero siempre en ese orden.
Primero se controla la enfermedad. Con la encía estable, se puede intentar cubrir las raíces expuestas con injertos, aunque no siempre del todo; los dientes desplazados se pueden recolocar con ortodoncia de alineadores transparentes y los espacios o los dientes desgastados se pueden tratar con carillas dentales. Hacerlo al revés, con la periodontitis activa, pone en riesgo el resultado y los propios dientes.
¿Cómo sé si tengo periodontitis?
Por las señales que notas te puedes hacer una idea, pero el diagnóstico lo da la exploración. El periodoncista mide con una sonda la profundidad de cada bolsa y cuánta inserción se ha perdido, y lo compara con las radiografías para ver cuánto hueso sostiene cada diente.
Con esos datos, desde 2017 la periodontitis se clasifica en estadios del I al IV, según el soporte y los dientes perdidos y lo complejo que sea tratarla, y en grados A, B o C, según lo deprisa que avanza, algo que el tabaco y la diabetes pueden acelerar. De ahí sale si basta con el raspado o si habrá que contar con una fase de cirugía.
Después de la cirugía: que la bolsa no vuelva
Una bolsa cerrada con cirugía se puede volver a abrir si la placa se acumula otra vez en el mismo sitio. Por eso, tras la intervención se pacta un calendario de mantenimiento: cada pocos meses se vuelve a sondar, se limpia por debajo de la encía lo que haga falta y se revisa cómo estás limpiando en casa, sobre todo entre los dientes.
Si notas que la encía de una zona operada vuelve a sangrar, se inflama o deja mal sabor, no esperes a la siguiente cita: cuanto antes se vea, más sencillo es de resolver.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo hace falta cirugía y no basta con el raspado?
Cuando en la revisión posterior al raspado el periodontograma sigue marcando bolsas de 6 mm o más, o cuando hay defectos de hueso que se pueden regenerar. También cuando el problema no es la infección sino la forma de la encía: una raíz al descubierto o un diente demasiado corto para restaurarlo.
¿Duele la cirugía periodontal?
Durante la intervención no notas dolor, porque la zona está anestesiada. Los días siguientes es normal tener molestia e hinchazón, que se llevan con analgésicos; si lo pasas mal en el dentista, también se puede hacer con sedación consciente.
¿El hueso perdido se recupera?
En parte y solo en algunos casos. Cuando el defecto es vertical y de 3 mm o más, se puede intentar regenerar hueso con técnicas específicas. En cualquier caso, el objetivo del tratamiento es frenar la pérdida y conservar los dientes, no devolver la encía y el hueso a donde estaban.
¿Qué es una bolsa periodontal?
Es el espacio entre la encía y el diente cuando se ha hecho más profundo de lo normal porque la enfermedad ha destruido la encía y el hueso que sujetaban la raíz. En una encía sana la sonda entra menos de 3,5 mm; en una bolsa, las bacterias tienen más espacio para acumularse y avanzar por debajo de la encía, y por eso se trata en la consulta.
¿Qué significa periodontal?
Significa «de alrededor del diente»: viene del griego perí, alrededor, y odoús, diente. Se refiere al periodonto, el conjunto que mantiene cada diente en su sitio: encía, ligamento periodontal, cemento que recubre la raíz y hueso alveolar.
¿Cuánto cuesta el tratamiento periodontal?
Depende de lo que necesites, y por eso la primera visita con el periodontograma es gratuita. En la tarifa publicada, la limpieza bucal cuesta 30 €, el raspado y alisado radicular 60 € y la gingivectomía 30 € por pieza o 250 € por arcada. La cirugía de colgajo y los injertos se presupuestan por escrito según las zonas que haya que tratar.
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