Dentista enseñando al paciente un modelo de implante dental en la consulta

Implantes dentales en Barcelona

Un implante dental es un tornillo de titanio que sustituye la raíz del diente perdido y sobre el que se monta una corona a medida. Aquí cuesta 1.100 € por pieza, precio cerrado que incluye implante, pilar, corona y revisiones. Entre la cirugía y el diente definitivo pasan de dos a tres meses. La primera visita, con radiografía y escaneo, es gratuita.

Primera visita gratuitaRadiografía, escaneo y plan por escrito
1.100 € cerradosImplante, pilar, corona y revisiones
Cirugía guiadaPlanificada sobre el escáner de tu boca
Barcelona639 65 33 51

¿Qué son los implantes dentales?

Un implante dental es un tornillo de titanio que se coloca en el hueso del maxilar o de la mandíbula y hace el trabajo que hacía la raíz del diente que falta. Sobre él se monta después la parte que se ve, que puede ser una corona, un puente o una prótesis completa.

Cuando falta un diente hay tres maneras de reponerlo. Un puente se apoya en los dientes de los lados y obliga a tallarlos; una prótesis removible se engancha a otros dientes o descansa sobre la encía, y se quita para limpiarla; el implante se sostiene en el hueso y no le pide nada a los vecinos.

Se plantea cuando hay hueso suficiente, o se puede conseguir, y la salud general permite una cirugía pequeña con anestesia local.

Retrato de un hombre en una calle, con árboles y edificios al fondo

Partes de un implante dental

Implante, pilar y corona. Cada uno hace una cosa distinta y se cambian por separado, que es la ventaja de que sean tres piezas y no una.

  • El implante: el tornillo de titanio que queda dentro del hueso y hace de raíz. No se ve, y es la pieza que tiene que integrarse y la que más años aguanta.
  • El pilar: la pieza intermedia que asoma por la encía y une el implante con la corona, sujeta por un tornillo. Si ese tornillo se afloja, se aprieta o se cambia sin tocar el implante.
  • La corona: el diente que se ve, hecho a medida con el color de los de al lado. Es la que trabaja al masticar y la primera que, con los años, puede pedir recambio.

Qué incluye el implante de 1.100 €

1.100 € por implante, precio cerrado. Cerrado quiere decir que es lo que pagas por esa pieza, sin extras que aparecen a mitad del tratamiento. Incluye las cuatro cosas que hacen falta para terminar el diente: El implante de titanio. La raíz artificial que se integra en el hueso. El pilar. La pieza intermedia que une el implante con la corona y es la que aguanta la fuerza de la masticación.

La corona a medida. Hecha con la forma y el color de tus dientes vecinos, para que no se distinga. Las revisiones. Las de antes de la cirugía y las del seguimiento posterior, hasta que el diente está terminado. Lo que puede ir aparte, y se te dice en el presupuesto y no después: si hace falta regenerar hueso o elevar el seno maxilar antes de poder colocar el implante.

Un caso de varias piezas se presupuesta entero, no multiplicando esta cifra. Si estás comparando presupuestos de varias clínicas, en por qué el precio de un implante cambia tanto de un sitio a otro están las seis cosas que de verdad lo mueven.

Desde 1.100 €precio cerrado por pieza
  • El implante de titanio, la raíz artificial que se integra en el hueso
  • El pilar, la pieza que une el implante con la corona
  • La corona a medida, con la forma y el color de tus dientes vecinos
  • Las revisiones, antes y después de terminar
Dentista mostrando a un paciente el modelo de un implante dental en la consulta

Nuestros implantes dentales

Un implante no es una pieza que se atornilla y ya está. Es una raíz artificial de titanio que tiene que fundirse con tu hueso, y de que eso ocurra bien depende que la pieza aguante veinte años o se afloje en dos. Por eso la parte que más importa pasa antes de entrar al quirófano: el estudio.

En la primera visita, que es gratuita, se hace una radiografía y un escaneo de tu boca para ver cuánto hueso hay, de qué calidad es y por dónde pasan el nervio y el seno maxilar. Con eso se decide si se puede colocar directamente, si hace falta regenerar hueso antes, o si tu caso pide una técnica distinta de las que se explican más abajo.

Y de ahí sale el presupuesto, cerrado y por escrito, antes de que te comprometas a nada. Si te falta un diente desde hace tiempo, esa consulta merece la pena aunque no tengas decidido tratarte: el hueso donde estaba la raíz se reabsorbe solo, poco a poco, y cuanto más se espera más probable es necesitar un injerto que hoy quizá no haga falta.

Lo que te preguntamos antes de colocar un implante

Antes de planificar nada repasamos tu salud, porque hay cuatro cosas que cambian el plan y conviene saberlas el primer día. Si aprietas o rechinas los dientes, por ejemplo, la corona del implante necesita una férula de descarga por la noche, porque el implante no avisa del exceso de fuerza como lo haría un diente natural.

  • Si has tenido periodontitis. Junto con una higiene que no llega y la falta de revisiones, es lo que con más claridad sube el riesgo de infección alrededor del implante, según el consenso internacional de 2017.
  • Si tomas medicación para los huesos. Algunos fármacos, como los bifosfonatos, se asocian a lesiones del hueso de los maxilares, y la cirugía se planifica sabiéndolo.
  • Si aprietas los dientes. La fuerza de más la recibe la corona, y por eso se protege con una férula.
  • Si fumas. El tabaco se asocia a más implantes perdidos y a más infecciones después de la cirugía. Decirlo no te excluye: cambia el plan y el seguimiento.

Ventajas de los implantes dentales

Se comporta como un diente. Se muerde con él, se cepilla con él y no hay que quitárselo para nada. Es la diferencia grande frente a una prótesis removible. No toca los dientes de al lado. Un puente convencional obliga a tallar las dos piezas vecinas, que están sanas. El implante se sostiene solo. Frena la pérdida de hueso.

El hueso que no recibe carga se reabsorbe; el implante vuelve a transmitirle esa carga y detiene el proceso, que es lo que a la larga hunde el perfil de la cara. Dura, si se cuida. Con higiene y revisiones, la parte de titanio puede acompañarte el resto de la vida. Se limpia como lo demás. Cepillo, cepillo interproximal e irrigador. Sin pastillas ni adhesivos.

Dentista mostrando a un paciente el modelo de un implante dental en la consulta

Qué se pone según los dientes que faltan

El implante hace de raíz; lo que va encima depende de cuántos dientes faltan. Son tres casos, de un solo diente a la arcada entera.

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Implante dental unitario

Falta un diente y los de al lado están sanos. Es el caso más frecuente y el más sencillo: un implante en el hueco y una corona encima. La ventaja frente a un puente es que no se tallan los dientes vecinos. La contrapartida es el tiempo: entre la colocación y la corona definitiva pasan unas semanas mientras el hueso integra la pieza.

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Prótesis dental con puente

Faltan dos o más dientes seguidos. Se colocan implantes en los extremos del hueco y se une un puente entre ellos, de forma que las piezas del medio van sostenidas sin necesitar cada una su implante. Cuántos implantes hacen falta lo decide la longitud del tramo y la calidad del hueso, y sale del estudio previo.

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Prótesis dental completa

Cuando no queda ningún diente en una arcada, o los que quedan no se pueden conservar. Sobre unos pocos implantes se monta una prótesis fija completa, que se queda puesta y no se saca para dormir. No hacen falta tantos implantes como dientes: cuatro o seis bien repartidos sostienen una arcada entera.

Proceso completo para colocar un implante dental

Un implante colocado no es un tratamiento terminado: es una pieza que hay que revisar, igual que un diente. Las revisiones sirven para ver cómo está la encía alrededor y coger a tiempo cualquier inflamación.

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Diagnóstico

Radiografía en 3D y escaneo de la boca para medir el hueso y decidir dónde va el implante y qué medida lleva.

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Cirugía guiada

Colocación del implante con anestesia local, siguiendo la guía fabricada a partir de tu escáner.

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Cicatrización

Entre dos y tres meses de espera mientras el implante se integra en el hueso, con una revisión para ver cómo cierra la encía.

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Restauración

Se escanea la boca, se fabrica la corona y se fija sobre el pilar. Ese día se hace la radiografía que servirá de referencia en las revisiones.

Mesa de consulta con radiografías, un bolígrafo y un modelo de prótesis en la mano

Cómo planificamos un implante

Un implante sale bien o mal según cómo se planifique, más que según lo que dure la cirugía. Así se prepara el tuyo. Primero se mide el hueso: cuánto hay de alto y de ancho, qué densidad tiene y dónde están las estructuras que hay que respetar, sobre todo el nervio dentario en la mandíbula y el seno maxilar arriba.

Eso decide el largo y el grosor de la pieza y su inclinación, y también si hace falta regenerar hueso antes. Después se planifica la posición pensando en el diente que irá encima, no solo en dónde cabe el tornillo.

Un implante colocado donde había hueso pero no donde tiene que ir el diente obliga a una corona forzada, que se ve y que reparte mal la fuerza. Y por último se te explica: cuántas sesiones, cuánto tiempo entre ellas, qué vas a llevar puesto mientras tanto y qué cuesta. En una hoja, antes de empezar.

Colocamos los implantes con cirugía guiada

Planificamos el implante en el ordenador sobre el escáner de tu boca y fabricamos una guía, una especie de férula, que se apoya en tus dientes y marca el punto y el ángulo exactos por donde entra la pieza.

Nos sirve para dos cosas: colocar el implante donde lo planificamos, y no donde se acierte a mano, y mantenernos lejos del nervio y del seno. Al ir todo decidido de antemano, la intervención es más corta y en muchos casos la hacemos sin levantar la encía, lo que reduce la hinchazón de los días siguientes.

Dentista mostrando a un paciente el modelo de un implante dental en la consulta
Dentista examinando la boca de una paciente con una cámara intraoral

Tomamos los moldes con escáner intraoral

Es una cámara del tamaño de un cepillo eléctrico que recorre la boca y levanta un modelo tridimensional de tus dientes en unos minutos.

Nos evita la cubeta con pasta de toda la vida, que es lo que provoca las arcadas a mucha gente, y da una copia más fiel: sobre ese modelo planificamos el implante y fabricamos la corona. Además queda guardado, así que se puede comparar cómo estaba tu boca hace un año sin repetir moldes.

Ofrecemos sedación consciente

La sedación consciente es una medicación que baja la ansiedad y deja al paciente relajado y somnoliento pero despierto, capaz de responder y de seguir indicaciones. No es anestesia general: la boca se anestesia igual en la zona, y la sedación actúa sobre los nervios, no sobre el dolor.

La ofrecemos a quien lo pasa mal en el dentista y en las intervenciones largas. La pauta y el control los lleva un profesional cualificado, y hay que venir acompañado y no conducir después.

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¿Es tu caso?

  • Te falta un diente y no quieres tallar los de al lado para un puente.
  • Llevas una prótesis removible que baila al comer o al hablar.
  • Tienes un diente que no se puede salvar y quieres saber qué poner en su sitio.
  • Te han dicho que no tienes hueso suficiente para un implante.
  • Fumas o has tenido problemas de encías y quieres saber si puedes ponerte uno.
Primera visita: el dentista explica el tratamiento con un modelo dental

1ª visita dental gratuita

La primera visita es gratuita e incluye el estudio: radiografía, escaneo y un plan con su precio por escrito. Si prefieres preguntar antes de venir, déjanos tus datos y te llamamos. Sirve también para una segunda opinión sobre un presupuesto que ya tengas de otro sitio, que es una consulta más frecuente de lo que parece.

El riesgo real: la periimplantitis

Es la complicación que de verdad hace perder implantes, y conviene conocerla antes de ponerse uno. La periimplantitis es una infección de la encía y el hueso que rodean al implante: la inflamación va comiendo el hueso que lo sujeta y, si avanza, la pieza se afloja. Empieza sin dolor, porque un implante no tiene nervio y no avisa como avisaría un diente.

Para saber si un implante tiene infección hay que mirar la encía: sangra al cepillar o al sondarla en la revisión, se ve roja o hinchada, puede salir pus y, con el tiempo, se retrae y deja ver el metal.

La confirmación la da la radiografía comparada con la que se hizo al terminar la corona: si el hueso ha bajado desde entonces, es periimplantitis y no una simple inflamación de la encía. Ese es el criterio del taller mundial de 2017 sobre enfermedades periodontales y periimplantarias.

Lo que con más claridad sube el riesgo, según ese mismo consenso, es haber tenido periodontitis, una higiene que no llega alrededor del implante y no ir a las revisiones.

El tabaco y la diabetes se han estudiado y los datos no son concluyentes, así que se vigilan sin darlos por la causa. Cogida pronto, se trata limpiando y ajustando la higiene; cogida tarde, puede obligar a retirar el implante y regenerar hueso antes de volver a intentarlo.

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Tipos de implantes dentales

No hay un implante estándar. Por el material hay dos tipos, titanio y zirconio, y por la técnica con que se colocan hay cinco que conviene conocer: carga inmediata, cirugía guiada, all on four y all on six, cigomáticos y microimplantes.

La elevación del seno maxilar no es un tipo de implante sino la preparación que a veces hace falta para poder colocarlo. Cuál es el tuyo lo deciden el hueso que tienes y el diente que hay que reponer.

Tipos de implantes dentales según el material utilizado

Dos materiales, y en la práctica uno de ellos cubre casi todos los casos:

Dos profesionales de la clínica repasando una radiografía o un modelo dental en pantalla

Implantes dentales de titanio

Es el material con el que se hace la inmensa mayoría de los implantes, y lo es porque el hueso se une a él: en las semanas siguientes a la colocación, el hueso crece pegado a la superficie del titanio hasta dejarlo anclado. A eso se le llama osteointegración y es lo que sostiene el diente.

Aguanta la carga de la masticación durante décadas, no se corroe y no le afectan el frío ni el calor. Es de color metálico, pero queda enterrado en el hueso y bajo la encía, así que no se ve, salvo que la encía se retraiga con los años.

Implantes dentales de zirconio

Son de cerámica blanca en vez de metal, y se plantean sobre todo en dos situaciones: cuando hay alergia al titanio, que es poco frecuente pero existe, y cuando la encía es muy fina y transparenta un poco el color de lo que hay debajo, algo que se nota más en los dientes de delante.

A cambio son menos versátiles: no se fabrican en tantas medidas y no admiten algunas soluciones que sí permite el titanio. Si tu caso es candidato se te dice en el estudio.

Dentista mostrando a un paciente el modelo de un implante dental en la consulta

Tipos de implantes dentales según la técnica utilizada

Y según cómo se coloque y cuándo se cargue, estas son las opciones:

Dentista mostrando a un paciente el modelo de un implante dental en la consulta

Implantes dentales de carga inmediata

Los implantes de carga inmediata permiten salir con dientes fijos provisionales en las 48 o 72 horas siguientes a la cirugía, en vez de esperar meses con el hueco o con algo removible. La provisional no es la definitiva: es una pieza más ligera, pensada para que puedas hacer vida normal mientras el hueso integra el implante.

Pasados dos o tres meses se sustituye por la definitiva. No todos los casos la admiten, porque hace falta que el implante quede firme desde el primer día, y eso lo dice el hueso. Lo contamos entero, con la dieta de los primeros meses y las preguntas que conviene llevar a la consulta, en dientes fijos en 48 horas.

Implantes dentales con cirugía guiada

La implantología guiada une dos pruebas: la radiografía en 3D, que enseña el hueso por dentro, y el escaneo de la boca, que enseña los dientes y la encía.

Al superponerlas se decide la posición del implante pensando ya en la corona, y de ahí sale la guía que se usa en la intervención. Rinde más cuando el hueso va justo o cuando hay varios implantes que colocar a la vez.

Implantes dentales mediante la técnica all on four y all on 6

La técnica all on four y all on six rehabilita una arcada completa apoyándose en solo cuatro o seis implantes, colocados en las zonas donde queda mejor hueso y algunos de ellos inclinados a propósito para aprovecharlo.

Es la vía habitual para quien ha perdido todos los dientes, y su ventaja es que muchas veces evita el injerto de hueso y permite salir el mismo día con una prótesis fija provisional.

Radiografía panorámica en pantalla, con un escáner intraoral sobre la mesa

Implantes dentales sin hueso

Que falte hueso es el motivo más común por el que un implante se descarta, y en la mayoría de los casos ya no hace falta descartarlo. Estas son las salidas cuando el hueso no da:

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Implantes dentales cigomáticos

Los implantes cigomáticos no se anclan en el maxilar sino en el pómulo, que es un hueso mucho más denso y que casi nunca se reabsorbe. Se usan cuando en la arcada de arriba ya no queda dónde sujetarse. Evitan el injerto y acortan mucho el calendario, pero son cirugía mayor: exigen planificación milimétrica y un equipo de cirugía maxilofacial con experiencia concreta en esta técnica.

Microimplantes dentales

Los microimplantes son piezas más estrechas que las convencionales. Caben donde el hueso es fino y no da para un implante estándar, algo habitual cuando lleva años faltando el diente. Soportan menos carga que uno normal, así que se usan en sitios concretos y para soluciones concretas, no como sustituto general.

Elevación del seno maxilar

En la arcada de arriba, encima de las muelas, está el seno maxilar. Cuando el hueso que los separa se ha quedado en nada, se levanta con cuidado la membrana del seno y se rellena el espacio con material que el propio cuerpo convierte en hueso.

Hay que esperar unos meses a que ese hueso madure antes de colocar el implante, salvo en los casos en que puede hacerse todo en la misma intervención. Es lo que convierte un caso de «no hay hueso» en un caso tratable.

Preguntas frecuentes

¿El procedimiento de implante dental es doloroso?

Durante la cirugía no se siente dolor: la zona va anestesiada, igual que para un empaste. Lo que se nota es presión y el ruido, nada más. Después, cuando pasa la anestesia, hay molestia e hinchazón, más el segundo día que el primero, y se controla con el analgésico que se te paute.

Cuánto dura depende de la intervención: no es lo mismo un implante en un hueco sin complicaciones que uno con injerto de hueso. Si tienes miedo al dentista, dilo en la primera visita, porque hay formas de plantearlo que lo hacen mucho más llevadero.

¿Cuánto se tarda en tener el implante terminado?

Entre la cirugía y el diente definitivo pasan de dos a tres meses, que es lo que tarda el hueso en integrar el implante. Son pocas visitas y cortas; el resto es espera.

El plazo se alarga si antes hay que regenerar hueso o elevar el seno, porque eso pide sus propios meses, y se acorta en los casos que admiten carga inmediata, donde se sale con dientes provisionales en dos o tres días. Cuál es el tuyo sale del estudio, y te lo damos con fechas.

¿Puedo fumar con los implantes dentales colocados?

Se puede, pero conviene saber lo que cuesta. En una revisión de 107 estudios publicada en 2015 fracasaron el 6,35 % de los implantes colocados en fumadores, frente al 3,18 % de los colocados en no fumadores, y los fumadores tuvieron también más infecciones después de la cirugía y más pérdida de hueso alrededor del implante.

Los propios autores piden prudencia al leerlo, porque en esos estudios influyen otros factores. Lo mínimo es dejarlo las semanas de alrededor de la cirugía, cuando se juega la integración. Fumar no te excluye ni te va a suponer un sermón: cambia el seguimiento, que se hace más frecuente.

¿Cómo se limpia un implante en casa?

Como un diente, con un matiz: alrededor del implante hay que llegar bien. Cepillo dos veces al día, cepillo interproximal en los huecos y, si el hueco es estrecho, seda o irrigador.

El borde donde la encía toca la corona es justo donde empieza la infección. Y una revisión al año como mínimo, con limpieza profesional, porque un implante no duele cuando empieza a ir mal y solo se ve mirándolo.

¿Cuánto tiempo duran los implantes dentales?

Mucho, si se cuidan. Una revisión de 18 estudios publicada en 2019 estimó que el 96,4 % de los implantes seguían en boca a los diez años.

Lo que dura menos es lo de encima: en otra revisión, el 95,2 % de los implantes seguían a los diez años, pero de las coronas unitarias que llevaban encima, el 89,4 %, y en cinco años el tornillo se había aflojado en el 8,8 % de ellas.

Por eso la corona y el tornillo se revisan y, si hace falta, se cambian sin tocar el implante. Lo que decide cuánto dura el tuyo es la higiene alrededor y que no haya una infección de encías sin controlar.

¿Cuánto cuesta un implante dental en Barcelona?

En nuestra clínica de Barcelona, 1.100 € por implante, precio cerrado, e incluye el implante de titanio, el pilar, la corona a medida y las revisiones. Es lo que pagas por dejar ese diente terminado.

Lo que hace variar el total de un caso no es el precio de la pieza sino cuántas hacen falta y si hay que preparar el hueso antes con una regeneración o una elevación de seno. Por eso el presupuesto se da entero y por escrito tras el estudio, que es gratuito, en vez de por teléfono.

¿Titanio o zirconio: de qué se hace un implante?

De titanio en casi todos los casos, porque el hueso se une a él y aguanta décadas de masticación. El zirconio, una cerámica blanca, es la alternativa cuando hay alergia al titanio o cuando la encía es tan fina que se transparenta el color de debajo, sobre todo en los dientes de delante. Los dos están explicados más arriba, en los tipos según el material.

¿Los implantes dentales son gratis en la Seguridad Social?

No, salvo dos excepciones concretas. La sanidad pública deja fuera los implantes y las prótesis dentales, y solo los pone a quienes han perdido dientes por un cáncer de boca o por su tratamiento, y a quienes nacen con malformaciones en las que faltan dientes, como algunas fisuras del paladar o la displasia ectodérmica.

Así lo fija el Real Decreto 1030/2006, en su anexo II (apartado 9.7) y en el catálogo ortoprotésico del anexo VI. Fuera de esos casos el implante es privado: el nuestro cuesta 1.100 € con la corona incluida, y el estudio previo es gratuito.

Implantes dentales en Barcelona: 1.100 € precio cerrado