Limpieza bucal profesional: retirada del sarro con un raspador ultrasónico

Limpieza bucal en Barcelona

Una limpieza bucal retira el sarro, la placa endurecida que el cepillo ya no consigue quitar. Aquí cuesta 30 euros, dura unos 30 minutos y tiene cuatro pasos, con revisión previa incluida. Si al sondar aparecen bolsas, lo que necesitas no es una limpieza sino un raspado bajo la encía, y te lo decimos antes de empezar.

Por qué hace falta aunque te cepilles bien

La placa es una capa blanda de bacterias que se forma cada día y que el cepillo y el hilo retiran.

La que se queda en un rincón termina endureciéndose y se convierte en sarro, y a partir de ahí ya no sale cepillando: solo lo puede quitar un dentista o un higienista. Casi todo el mundo tiene alguna zona donde el cepillo pasa peor, y ahí es donde se forma.

El sarro no es solo una cuestión de aspecto. La placa que vive en el borde de la encía es la que la inflama, y una encía inflamada sangra al cepillarte.

Si se trata a tiempo vuelve a estar sana; si se deja, puede avanzar hacia una periodontitis, que ya afecta al hueso y se trata con periodoncia. Si es tu caso, en nuestro artículo sobre el sangrado de encías repasamos qué lo causa.

¿En qué consiste una limpieza bucal?

Una limpieza bucal dura unos 30 minutos en una boca que se revisa con regularidad, y tiene cuatro pasos:

1. Ver dónde está la placa. Un revelador la tiñe de color, y así ves en tu propia boca dónde se queda y en qué zonas tienes que insistir al cepillarte.

2. Retirar el sarro con ultrasonidos. Una punta que vibra rompe el sarro y un chorro de agua la refrigera y arrastra los restos. Es la parte que más suena.

3. Pulir. Con una copa de goma y una pasta fina se quitan las manchas de superficie del café, el té o el tabaco, y el diente queda liso al tacto.

4. Flúor. Para terminar se aplica flúor, que ayuda a prevenir la caries, sobre todo en quien tiene más riesgo de tenerla.

Revisión de la boca de un paciente antes de la limpieza
Profesional con espejo y sonda preparada para la limpieza

Lo que se nota durante y después

Si la encía sangra durante la limpieza, no es que se esté haciendo mal: es que ya estaba inflamada. En los estudios, la encía vuelve a la normalidad en torno a una semana después de retomar una buena higiene; si llevaba mucho tiempo inflamada, puede tardar algo más. Que deje de sangrar es la señal de que vas bien.

Después puede notarse algo de sensibilidad al frío. Suele ser leve y pasajera, y es más probable si había que limpiar sobre una raíz al descubierto; puede durar de unos días a unas semanas. Si no mejora, cuéntanoslo en la revisión.

Algunas bocas acumulan placa antes que otras. Los brackets, por ejemplo, la retienen alrededor de cada pieza y hacen que la encía se inflame con más facilidad, así que durante la ortodoncia conviene revisar más a menudo.

Cuando el sarro ya está bajo la encía: raspado y alisado

Cuando hace años de la última limpieza o hay mucho sarro acumulado, la repartimos en dos citas, una por arcada. No es por alargar el tratamiento: trabajar por mitades permite anestesiar solo la zona que toca, si hace falta, y que puedas comer con normalidad entre una cita y otra.

Otra cosa distinta es que el sondaje encuentre bolsas. Entonces el sarro está pegado a la raíz, por debajo de la encía, y la limpieza no llega. El tratamiento es el raspado y alisado radicular, con anestesia y por zonas, y te lo decimos antes de empezar, no a mitad de la cita.

Precio de la limpieza bucal en Barcelona

La limpieza bucal cuesta 30 €, precio cerrado. Incluye los cuatro pasos y la revisión previa, que es la que dice si con esto basta. Esa revisión no es un trámite: si aparecen bolsas periodontales, lo que necesitas es otro tratamiento con otro precio, y preferimos que lo sepas antes de pagar una limpieza que no te lo iba a resolver.

Qué incluye ese precio y cuándo cambia la cifra lo tienes desglosado en la página del precio de la limpieza dental en Barcelona.

Si además quieres aclarar el color de los dientes, el paquete de limpieza con blanqueamiento dental tiene su propia página, con lo que incluye y su precio.

Reserva tu limpieza con revisión previa

Trabajamos con cita previa. En la primera visita, que es gratuita, miramos encías y sarro y te decimos si te basta una limpieza o si hay algo más que tratar, con el precio por escrito. Si lo prefieres, déjanos tu teléfono en el formulario de esta página con la franja que te venga mejor, y te llamamos.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto hay que hacerse una limpieza?

No hay un plazo único. En adultos sin periodontitis grave que van al dentista con regularidad, una revisión Cochrane no encontró diferencias apreciables en la inflamación de la encía a dos o tres años entre hacerse una limpieza cada seis o doce meses y no tenerla programada, aunque sí algo menos de sarro.

Por eso la guía británica NICE fija la revisión de cada adulto entre 3 y 24 meses según su riesgo, y la limpieza se indica según lo que se ve en ella. Si has tenido periodontitis, el mantenimiento va más seguido.

¿Duele una limpieza?

Normalmente no, y no se usa anestesia. Solo se pone cuando hay mucho sarro o la encía está muy inflamada, que es cuando la punta tiene que trabajar cerca del surco.

¿La limpieza blanquea los dientes?

No. Quita el sarro y las manchas de superficie, así que el diente se ve más claro, pero su color propio no cambia. Cambiar ese color es lo que hace un blanqueamiento, que es otro tratamiento.

¿Qué es un irrigador bucal y sustituye al hilo?

Es un aparato que lanza chorros de agua a pulsos para limpiar entre los dientes y alrededor de ellos. Según una revisión Cochrane, usarlo además del cepillo podría reducir algo la inflamación de la encía al cabo de un mes, con una certeza muy baja, y no se vio efecto a los tres ni a los seis meses ni sobre la placa.

Para limpiar entre los dientes, los cepillos interdentales son los que mejor resultado muestran; el irrigador puede ayudar donde ellos no entran, y en ningún caso sustituye al cepillo.

¿Qué es un afta bucal y por qué salen?

Es una llaga pequeña, redonda u ovalada, blanquecina o amarillenta y con el borde rojo, que sale por dentro de labios y mejillas o en la lengua. No se contagia y suele curarse sola en una o dos semanas.

Pueden aparecer tras un mordisco o un roce, también el de un cepillo, unos brackets o una prótesis que no ajusta, y con el cansancio o el estrés, los cambios hormonales, una pasta de dientes que irrita, una intolerancia o alergia a algún alimento o la falta de hierro, vitamina B12 o ácido fólico.

Si una no se cura en tres semanas, hay que enseñarla. Los demás tipos de llaga y cómo distinguirlos los explicamos en nuestro artículo sobre las llagas en la boca.

Limpieza dental en Barcelona: 30 €, precio cerrado