Probióticos orales: ¿es bueno tomarlos?

Mujer a punto de tomar una cápsula con un vaso de agua en la otra mano

Los probióticos orales son bacterias vivas, como algunos lactobacilos o estreptococos propios de la boca, que se toman en comprimidos o pastillas para chupar.

Junto al tratamiento de las encías, algunos estudios ven algo menos de sangrado; en el mal aliento, una mejora a corto plazo; y en la candidiasis de la boca, menos hongo en los pocos ensayos que hay. Son efectos pequeños y con pruebas todavía limitadas, y no sustituyen al cepillado, al hilo dental ni a la limpieza en la consulta.

Se venden en farmacias y herbolarios con promesas que van de las encías sanas al aliento fresco. Esta entrada separa lo que los estudios han medido de lo que no, explica qué bacterias se han probado y cuándo puede tener sentido tomarlos.

Qué son los probióticos orales

Un probiótico es un microorganismo vivo que, tomado en la cantidad adecuada, aporta un beneficio para la salud. Es la definición de la FAO y la OMS, que un consenso de expertos ratificó en 2014. Los probióticos orales se toman para que actúen en la propia boca, por eso muchos vienen en pastillas que se disuelven despacio con la saliva.

En la boca viven muchas bacterias distintas. Los problemas aparecen cuando la placa se acumula: sus bacterias producen ácidos que atacan el esmalte o inflaman la encía. La idea de los probióticos es sumar bacterias que compitan con esas, y lo que interesa saber es si eso se nota en algo medible.

Cuáles son los probióticos orales que se han probado

Entre las bacterias que se han estudiado en la boca están:

  • Limosilactobacillus reuteri, que hasta 2020 se llamaba Lactobacillus reuteri; ese año se reorganizaron los nombres de este grupo de bacterias.
  • Lacticaseibacillus rhamnosus, otro lactobacilo.
  • Streptococcus salivarius, una bacteria que vive de forma natural en la boca.

Cada estudio usa una bacteria, una dosis y un formato distintos, y todavía no se sabe cuál funciona mejor. Por eso conviene mirar en la caja qué bacteria lleva y en qué cantidad, y no quedarse con que «tiene probióticos».

Para qué sirven los probióticos orales: lo que dicen los estudios

Encías inflamadas y periodontitis

Tomados junto a la limpieza profunda de las encías, algunos estudios encuentran algo menos de sangrado que sin ellos, sobre todo en los primeros meses. En la profundidad de las bolsas de la encía, los resultados no coinciden.

El efecto es pequeño y no reemplaza al tratamiento: el raspado y alisado de las raíces es lo que retira el sarro de debajo de la encía. Si te sangran las encías, mira antes por qué sangran y cómo se tratan.

Mal aliento

Varias revisiones de ensayos encuentran que, tomados unas semanas, mejoran el mal aliento a corto plazo cuando lo valora otra persona oliéndolo. Sobre los gases de azufre que lo producen, unos estudios ven que bajan y otros no. Son pocos ensayos y de calidad limitada.

Como la causa más frecuente está en la propia boca, en una higiene insuficiente, en las encías o en la capa que se forma sobre la lengua, lo primero es buscarla: lo explicamos en soluciones para el mal aliento.

Caries

Para prevenir la caries, las pruebas que hay no bastan para recomendarlos: los estudios son pocos y con mucho riesgo de sesgo.

Cuánto tiempo tomar probióticos para la candidiasis oral

La candidiasis oral, también llamada muguet, es una infección por hongos que deja placas blancas dentro de la boca; al limpiarlas, quedan zonas rojas que pueden sangrar. Es frecuente en bebés y en personas mayores que llevan dentadura postiza, y se trata con un medicamento antifúngico.

Los pocos ensayos con probióticos se hicieron sobre todo en personas mayores y en portadoras de dentadura postiza, y duraron entre una y dieciséis semanas. En ellos, quienes los tomaron tuvieron menos hongo en la boca que quienes no.

Son pocos estudios, de calidad baja, y cada uno usó un producto y una pauta distintos, así que no hay un tiempo establecido. Pueden acompañar al antifúngico, pero no sustituirlo: si tienes placas blancas que no se van, que te las vea antes un profesional.

Tampoco hay unos mejores probióticos para la candidiasis demostrados frente a otros, porque los ensayos usaron bacterias y mezclas distintas y no se han comparado entre sí. Y si lo que te preocupa es la candidiasis vaginal, eso lo valora tu médico o tu ginecólogo; aquí hablamos solo de la boca.

Si llevas una prótesis removible, cuidarla es parte de la prevención: límpiala, no duermas con ella puesta y no la sigas usando si no ajusta bien. Más sobre su cuidado en prótesis dental.

Qué son las aftas y por qué salen

Las aftas son llagas que suelen salir por dentro de las mejillas o de los labios, o en la lengua. Son blanquecinas o amarillentas, están rodeadas de una zona roja y duelen al comer. No se contagian.

Pueden aparecer al morderte, por el roce de una dentadura, un aparato, un empaste áspero o un diente afilado, por un corte o una quemadura al comer o beber, con el cansancio o el estrés, con cambios hormonales como los del embarazo, con algunas pastas de dientes, sobre todo las que llevan laurilsulfato sódico, o por falta de hierro, ácido fólico o vitaminas del grupo B.

Suelen curarse solas en una o dos semanas. Si una llaga dura más de tres semanas, enséñasela al dentista o al médico. Lo contamos con más detalle en llagas en la boca.

Cápsulas de color crema amontonadas sobre un fondo azul, vistas desde arriba
Los probióticos para la boca suelen venderse en comprimidos o pastillas que se disuelven despacio.

¿Son buenos los probióticos orales para todo el mundo?

En personas sanas suelen tolerarse bien. Las molestias que se han descrito son sobre todo digestivas y leves, y algunas personas notan mal sabor. En personas con las defensas bajas, con una enfermedad grave o ingresadas en el hospital se han descrito, aunque son raras, infecciones en la sangre causadas por el propio probiótico. Si estás en alguna de esas situaciones, consúltalo antes con tu médico.

En España se venden como complementos alimenticios: son alimentos, no medicamentos, y no están pensados para prevenir ni tratar enfermedades. A diferencia de un medicamento, no necesitan autorización sanitaria para venderse; basta con notificarlos antes de ponerlos a la venta.

Cómo tomarlos si decides probarlos

  • Elige un producto que diga qué bacteria lleva y en qué cantidad, y sigue las indicaciones del envase.
  • Úsalos como complemento: el cepillado dos veces al día con pasta con flúor, el hilo o los cepillos interdentales y la limpieza bucal en la consulta siguen siendo la base.
  • Si tienes una enfermedad de las encías, coméntalo en la revisión; en periodoncia se decide si te pueden ayudar como complemento del tratamiento.

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Preguntas frecuentes

¿Los probióticos orales sustituyen al cepillado?

No. La placa se quita con el cepillo, el hilo o los cepillos interdentales y, cuando ya se ha endurecido en sarro, solo con la limpieza en la consulta. Los probióticos, como mucho, son un añadido.

¿Sirven los probióticos para curar las aftas?

Hay pocos ensayos y son pequeños. En algunos aliviaron el dolor, pero no redujeron la gravedad de las llagas, así que por ahora no hay pruebas suficientes para recomendarlos con ese fin. Las aftas suelen curarse solas, y conviene consultar si una dura más de tres semanas.

¿Puedo tomarlos si llevo dentadura postiza?

Sí, y las personas mayores con dentadura postiza son justo el grupo en el que más se han probado frente a la candidiasis. Lo que no cambia es que la dentadura hay que limpiarla y no dormir con ella puesta.