Cirugía guiada de implantes dentales: cómo funciona y cuándo conviene

Implantólogo preparando el kit de implantes para una cirugía guiada

En la cirugía guiada, la posición de cada implante se decide antes en el ordenador, sobre un TAC y una copia digital de la boca, y se traslada a la intervención con una férula hecha a medida.

No es un robot ni una cirugía sin margen de error: la desviación media respecto a lo planificado es de poco más de un milímetro, y eso pesa sobre todo cuando hay poco hueso o un nervio cerca.

La cirugía guiada se ha convertido en un reclamo, y como todo reclamo se explica peor de lo que merece. Aquí contamos qué es, qué partes tiene el implante que guía, cómo es el proceso, qué precisión tiene de verdad, en qué casos aporta y en cuáles no hace falta, si duele y qué cuesta.

Qué es la cirugía guiada de implantes

En la cirugía de implantes a mano alzada, el implantólogo estudia las radiografías, abre la encía, ve el hueso y decide durante la propia intervención la posición exacta de cada implante. En la cirugía guiada esa decisión se toma antes, con tiempo, en un programa de planificación, y se lleva a la boca con una guía. Hay dos formas de hacerlo:

  • Estática. Una férula impresa a medida, con un tubo para cada implante que marca el punto de entrada, la dirección y la profundidad de las fresas. Es la forma más extendida y la que tiene más estudios publicados.
  • Dinámica. Un sistema de navegación con cámaras sigue la fresa en tiempo real sobre la imagen del TAC, como un navegador de coche. No necesita férula, pero sí un equipo específico en el quirófano.

Las partes de un implante, y qué es una funda dental

Para entender qué guía la férula conviene saber qué se coloca. Un implante dental tiene tres partes:

  • El implante propiamente dicho. Un tornillo de titanio que se coloca dentro del hueso y hace de raíz. Es la parte que posiciona la cirugía guiada. En la clínica trabajamos con implantes Straumann.
  • El pilar. La pieza que une el implante con el diente y asoma por encima de la encía.
  • La corona. El diente que se ve. Es lo que mucha gente llama funda dental: una pieza que sustituye o cubre la parte visible del diente. Sobre un diente natural tallado se pega; sobre un implante va atornillada o cementada al pilar.

La posición del implante decide cómo saldrá todo lo demás: por dónde asoma el tornillo de la corona, cómo le llega la fuerza al masticar y si la encía quedará bien alrededor. Por eso la planificación empieza por la corona y termina en el hueso.

Cómo funciona la cirugía guiada, paso a paso

1. Antes de planificar: profilaxis, sarro y encías sanas

Antes de pensar en implantes se tratan las caries y las encías. Según el caso, basta con una profilaxis, la limpieza profesional que retira placa y manchas, o con una tartrectomía, que es quitar el sarro con ultrasonidos; ambas forman parte de la limpieza bucal profesional.

Si hay enfermedad de las encías, hace falta un raspado y alisado radicular antes de operar, porque colocar implantes sobre encías inflamadas aumenta el riesgo de problemas alrededor del implante a largo plazo.

2. TAC y copia digital de la boca

Modelo dental de escayola con una prótesis provisional sobre la base del laboratorio
La forma de dientes y encía se copia con un escáner intraoral o con un modelo como este.

El TAC dental, también llamado CBCT, da una imagen en tres dimensiones del hueso: su altura, su anchura y por dónde pasan el nervio de la mandíbula y el seno maxilar. Lo que el TAC no recoge bien es la forma exacta de dientes y encía, y para eso se usa un escaneo intraoral o un modelo de la boca.

Las dos imágenes se superponen en el programa de planificación, de modo que el hueso, los dientes y la encía quedan en un mismo modelo virtual.

3. Planificación empezando por el diente

Planificación digital de la cirugía sobre el modelo 3D de la arcada en el ordenador
En el programa de planificación se decide la posición de cada implante antes de la cirugía.

Primero se diseña dónde tiene que quedar el diente, y después se busca en el hueso la posición del implante que mejor lo sostiene, no al revés. En el ordenador se eligen el tamaño de cada implante, su inclinación y su profundidad, respetando la distancia al nervio y al seno maxilar.

Esta planificación también sirve para enseñarte tu caso: ves dónde irá cada implante y por qué, antes de decidir nada.

4. Fabricación de la férula

Con el plan cerrado se imprime la férula quirúrgica. Según el caso se apoya en los dientes que quedan, en la encía o en el hueso, y lleva una guía para cada implante. Antes de la cirugía se prueba en la boca para comprobar que asienta sin moverse, porque una férula que bascula traslada su error al implante.

5. La cirugía

Con la férula en su sitio, se perfora a través de ella con la secuencia de fresas del sistema y se coloca cada implante con anestesia local. Cuando el hueso y la encía lo permiten, se puede hacer sin abrir la encía: se retira solo un círculo del tamaño del implante, con pocos puntos o ninguno.

No siempre es posible; si hay que añadir hueso o la encía es escasa, se abre igualmente. Al terminar la intervención, la férula se retira. Solo se usa durante la cirugía y no se queda en la boca.

Qué precisión tiene en realidad

Ninguna técnica deja el implante exactamente donde se planificó. Una revisión sistemática preparada para el consenso del ITI de 2018, con los estudios publicados de cirugía guiada estática, encontró una desviación media de 1,2 mm en el punto de entrada, 1,4 mm en la punta del implante y 3,5 grados de inclinación.

Es poco, pero no es cero, y por eso la planificación deja un margen de seguridad. Lo habitual es mantener al menos 2 mm entre la punta del implante y el nervio de la mandíbula. Lo que aporta la cirugía guiada no es una precisión perfecta, sino un error pequeño, conocido de antemano y con el que se cuenta al planificar.

Cuándo conviene la cirugía guiada y cuándo no hace falta

Cuándo aporta más

  • Cuando hay poco hueso, o el implante tiene que pasar cerca del nervio de la mandíbula o del seno maxilar.
  • Cuando se colocan varios implantes que tienen que quedar bien repartidos y orientados para sostener una prótesis completa, como en los implantes de carga inmediata o en los tratamientos All-on-4 y All-on-6.
  • En la zona que se ve al sonreír, donde unos grados de inclinación se notan en la encía y en la corona.
  • Cuando interesa no abrir la encía para que la recuperación sea más llevadera.

Cuándo no hace falta o no se puede

  • Un implante en una zona con hueso de sobra y lejos de estructuras delicadas se coloca bien a mano alzada.
  • Cuando la apertura de boca es pequeña. La férula y las fresas largas necesitan espacio, y en las muelas del fondo a veces no caben.
  • Cuando hay que injertar hueso en la misma cirugía, porque entonces se abre la encía de todos modos.

¿Duele la cirugía guiada?

Se hace con anestesia local, así que durante la intervención no duele. Después pueden aparecer molestias e hinchazón unos días.

Cuando se hace sin abrir la encía, esas molestias suelen ser menores: en un ensayo aleatorizado, los pacientes operados con férula y sin abrir la encía tuvieron menos dolor y necesitaron analgésicos durante menos días que los operados con la técnica abierta. Si quedan puntos, se retiran a la semana o a las dos semanas y es una molestia breve.

Una duda frecuente es si el implante tiene nervio y puede doler como una muela. No lo tiene. Un diente natural lleva dentro la pulpa dental, el tejido con nervios y vasos sanguíneos que duele cuando una caries llega hasta ella; un implante es de titanio y no tiene pulpa. Lo que puede molestar en los días siguientes es la encía y el hueso que lo rodean mientras cicatrizan.

Precio de la cirugía guiada

Nuestra tarifa publicada de tratamientos no tiene una línea aparte para la cirugía guiada. Las referencias que sí publica son el estudio implantológico, a 0 €, y el implante con su corona, a 1.100 €.

Si tu caso se beneficia de la férula guiada, lo verás en el plan que te damos por escrito tras el estudio, con el precio cerrado. Para entender por qué el precio de un implante cambia tanto de una clínica a otra, puedes leer por qué varía tanto el precio de un implante dental.

Preguntas frecuentes

¿Existen los implantes sin cirugía?

No. Todo implante se coloca dentro del hueso, y eso es una cirugía. Lo que a veces se anuncia como implantes sin cirugía suele ser cirugía guiada sin abrir la encía: es menos invasiva y la recuperación es más corta, pero sigue siendo una intervención con anestesia local.

¿Fumar hace que se rechacen los implantes?

Lo que se llama rechazo casi nunca es una reacción del cuerpo contra el titanio: es que el implante no llega a integrarse en el hueso o que, años después, lo pierde por una infección. Fumar aumenta el riesgo de las dos cosas, porque reduce el riego de la encía y retrasa la cicatrización. No impide ponerse implantes, pero dejar de fumar antes y durante el tratamiento mejora el pronóstico.

¿Se pueden poner implantes si tengo periodontitis?

Sí, una vez tratada y controlada. Lo que no se aconseja es colocarlos con la infección activa. Quien ha tenido periodontitis tiene más riesgo de inflamación alrededor de los implantes, así que necesita revisiones de mantenimiento más frecuentes. El tratamiento previo se explica en periodoncia en Barcelona.

¿Por qué falla un implante dental?

Hay dos momentos. Al principio, porque el implante no llega a integrarse: se ha movido demasiado, había infección, el hueso era escaso o hay tabaco de por medio.

Más adelante, por una periimplantitis, una infección de la encía y del hueso que lo sujetan, o por una sobrecarga, como la que provoca el bruxismo sin férula. La cirugía guiada ayuda con la posición del implante, pero no sustituye a la higiene ni a las revisiones.

Si quieres saber si tu caso se beneficia de la cirugía guiada, el estudio implantológico es gratuito: puedes reservar la cita en línea o leer antes el tratamiento completo en implantes dentales en Barcelona.