Injerto de encía en Barcelona
Un injerto de encía devuelve tejido a la zona donde la encía se ha retirado y ha dejado la raíz a la vista. Se toma del paladar del propio paciente o se usa un sustituto, se coloca sobre la raíz y se hace con anestesia local. Su objetivo es cubrir esa raíz, que se desgasta y da sensibilidad, aunque no siempre se consigue taparla entera.
Cuando la encía se retira y deja la raíz al aire
La encía no se retira de un día para otro. Lo habitual es notar que un diente parece más largo que los de al lado, que da un pinchazo con el frío o que el cepillo roza una franja más amarilla junto al borde de la encía: es la raíz, que no tiene esmalte, se desgasta y se carea con más facilidad y también afecta a la estética dental.
¿Se pueden curar las encías? Depende de lo que les pase. Una encía inflamada por la placa se cura con buena higiene y una limpieza profesional, y una periodontitis se puede detener con tratamiento de periodoncia.
Pero la encía que ya se ha retirado no se recupera por sí sola y, sin tratamiento, tiende a seguir bajando: corregir lo que la favorece ayuda a frenarla, y para recuperar lo perdido hace falta un injerto.
¿En qué consiste un injerto de encía?
Hay varias formas de hacerlo y se elige según el caso. Una de las que más respaldo tienen en los estudios consiste en tomar una lámina fina de tejido conectivo del interior del paladar y colocarla sobre la raíz, tapada por la propia encía de la zona, que se desliza para cubrirla; de media es la que más raíz consigue cubrir.
Cuando lo que falta es encía firme alrededor del diente, más que tapar raíz, se usa un injerto gingival libre, que gana grosor aunque cubre menos y puede quedar de otro tono. Y si se quiere evitar la segunda herida en el paladar, hay sustitutos, como la matriz de colágeno o la dermis acelular, con resultados parecidos, aunque el tejido propio suele cubrir algo más y dejar más encía firme.
Cuánta raíz se puede cubrir depende sobre todo del hueso y la encía que quedan entre los dientes: si están intactos, el pronóstico es más favorable y a menudo se cubre entera; si se han perdido, el resultado es menos previsible y lo habitual es cubrirla en parte. No hay que confundir el injerto con la gingivectomía, que hace lo contrario: retira encía que sobra.
Protocolo de actuación
En la primera visita exploramos la encía, medimos la retracción y buscamos qué la ha causado; si hace falta, en esa misma cita se hace una limpieza profesional, para operar sobre una boca sin placa ni sarro. Si el injerto es la opción adecuada, te explicamos la técnica, cuánta raíz se puede cubrir en tu caso y cómo será la recuperación, y se programa la cirugía.
De qué depende lo que cuesta lo tienes en la página del precio del injerto de encía en Barcelona.
La intervención se hace con anestesia local, así que no notas dolor mientras se trabaja. Si el tejido sale del paladar, se toma de una zona pequeña que después se protege; lo que más suele molestar después es precisamente el paladar, sobre todo los primeros días, y esa herida tarda de dos a cuatro semanas en cerrar. Las molestias se controlan con analgésicos comunes y comida blanda.
Mantenimiento
Hasta la revisión no se cepilla la zona operada; se usa el enjuague que se paute, y en esa cita comprobamos cómo cicatriza el injerto y retiramos los puntos.
A partir de ahí, lo que decide si el resultado dura es la causa. Si la encía se retiró por cepillar con fuerza, cambiamos la técnica y el cepillo; si fue por periodontitis, entras en el calendario de mantenimiento de periodoncia. Cualquier duda durante la recuperación nos la puedes plantear por teléfono.
Preguntas frecuentes
¿Por qué se retrae la encía?
Las causas más frecuentes son la enfermedad periodontal y un cepillado demasiado fuerte o con cerdas duras. También influyen una encía fina, un frenillo que tira del borde y la posición del diente, por ejemplo cuando queda fuera del hueso, algo que puede pasar al moverlo con ortodoncia. Por eso, antes del injerto se corrige lo que la ha provocado.
¿De dónde sale el tejido?
Del paladar del propio paciente o de un sustituto de colágeno. El tejido propio suele dar algo más de recubrimiento, a cambio de una segunda herida en el paladar, que es lo que más molesta después; el sustituto evita esa molestia. Cuál conviene se decide según cuánta encía haga falta.
¿Se nota la diferencia después?
Sí: la parte de raíz que queda cubierta deja de estar expuesta, que es lo que da sensibilidad y facilita el desgaste y la caries. El aspecto también mejora, aunque el objetivo principal es proteger el diente.
¿Se puede recuperar la encía que se ha retirado?
No por sí sola, y sin tratamiento tiende a retirarse más con el tiempo. Lo que sí se puede hacer es reponerla con un injerto; si los tejidos entre los dientes están intactos, en muchos casos se consigue cubrir la raíz entera.
¿Qué es bueno para un afta o una llaga en la encía?
Un afta es una úlcera pequeña y dolorosa, que no tiene nada que ver con la retracción y suele curarse sola en una o dos semanas. Mientras tanto ayudan un cepillo suave, un gel o un enjuague de farmacia para el dolor y evitar lo picante, lo ácido y lo duro. Si una llaga de la encía no ha curado en tres semanas, tiene que verla un dentista.
