¿Es necesario colocar retenedores después de la ortodoncia?

Mano sacando un retenedor transparente de su estuche tras la ortodoncia

Sí. Cuando termina la ortodoncia, los dientes tienden a volver hacia donde estaban, y por eso casi todas las personas tratadas necesitan un retenedor, según la revisión Cochrane de 2016. Hoy se acepta llevarlo de forma indefinida, y el removible transparente puede llevarse solo de noche.

En la clínica, con brackets el retenedor va incluido en el precio del tratamiento; al terminar la ortodoncia invisible, o para reponer uno, el fijo cuesta 70 € y el removible de las dos arcadas, 60 €.

Quitarte los brackets o terminar el último alineador es la mitad del camino. La otra mitad es que los dientes se queden donde están, y eso depende de un aparato pequeño que vas a llevar bastante más tiempo que el tratamiento. Aquí tienes por qué se mueven, cuánto tiempo hay que llevar el retenedor, qué pasa si lo dejas y cómo mantenerlo limpio.

Por qué los dientes se mueven después de la ortodoncia

Un diente recién colocado no se queda quieto solo. Las fibras de la encía que lo unen al hueso tiran de él hacia su posición de antes, y a eso se suman la forma en que muerden las dos arcadas, el crecimiento que todavía quede y la presión de los labios y la lengua.

Son las causas de la recidiva que resumen Johnston y Littlewood en el British Dental Journal (2015).

Y no es cosa de los primeros meses. En un seguimiento de 31 pacientes tratados con extracción de premolares, Little (1988) vio que el apiñamiento de los dientes de delante de abajo seguía aumentando entre los 10 y los 20 años después de retirar la retención, y que al final solo el 10 % mantenía una alineación aceptable.

Incluso en personas con una mordida normal, el apiñamiento de los incisivos aumenta de la adolescencia a los 60 años (Massaro 2018): los dientes siguen cambiando con los años.

Cuánto tiempo hay que llevar los retenedores después de los brackets

Paciente sosteniendo un retenedor transparente de ortodoncia
Un retenedor removible transparente, hecho a la medida de tus dientes.

No hay un plazo que valga para todos. La revisión Cochrane de Littlewood y colaboradores (2016) no encontró pruebas suficientes para fijar un único protocolo, y lo que se ha extendido es la retención indefinida: llevar el retenedor, de una forma u otra, mientras quieras conservar el resultado (Al-Moghrabi 2016).

Eso no significa llevarlo puesto todo el día para siempre. Con el removible transparente, llevarlo solo de noche desde el principio mantuvo los dientes igual que llevarlo día y noche, en un ensayo con 62 pacientes seguidos durante un año (Thickett 2010). En una encuesta a ortodoncistas de Estados Unidos, una parte de ellos pedía llevar el removible por la noche de por vida (Pratt 2011).

El fijo, en cambio, trabaja las 24 horas sin que tengas que hacer nada. Lo que necesita son revisiones. Tu pauta concreta, cuál de los dos llevas y con qué horario, te la damos el día que se retira el aparato.

Qué pasa si dejas de usar el retenedor

Que los dientes empiezan a moverse, y no siempre de golpe: un poco cada vez. Si al volver a ponerte un removible notas que aprieta o que no entra, es que ya se han desplazado. En ese caso, pide cita para revisarlo antes de seguir.

Un retenedor fijo que se despega tiene el mismo efecto, y pasa más de lo que parece: en los estudios que reunió la revisión de Iliadi y colaboradores (2015), entre el 12 y el 50 % de los fijos de alambre trenzado tuvieron algún fallo de pegado. Si notas el alambre suelto o un diente que se mueve, ven a la clínica antes de que se desplace más.

Si el retenedor se rompe o se pierde, se hace uno nuevo. Están en la tarifa: 70 € el fijo y 60 € el removible de las dos arcadas.

Cómo limpiar y blanquear los retenedores

Persona colocándose un retenedor transparente en los dientes superiores
El retenedor transparente se quita para comer y para limpiarlo, y se vuelve a poner con los dientes limpios.

El removible se cepilla como los dientes: con tu cepillo y pasta con flúor, por dentro y por fuera. En un estudio de laboratorio con retenedores transparentes, el cepillado con pasta fluorada eliminó el 99 % de los microorganismos, y la clorhexidina, en gel o colutorio, solo se recomendaba a quien debe evitar infecciones por otros motivos, como las defensas bajas (Chang 2014).

Si lo que buscas es blanquear un retenedor que se ha puesto amarillento, lo que lo mantiene claro es esa limpieza diaria. Si ya está teñido o con sarro, tráelo a la consulta: valoramos si se puede limpiar o si conviene hacer uno nuevo. Y antes de usar en él productos de blanquear dientes o lejía, pregúntanos.

El fijo se limpia con el cepillado de siempre y pasando hilo o un cepillo interdental por debajo del alambre; en la revisión te enseñamos a hacerlo. Acumula más placa y sarro que un removible, aunque en un ensayo de un año eso no llegó a causar problemas relevantes en la encía (Storey 2018).

¿Cuándo se necesita ortodoncia y cuándo ponerla?

Se necesita cuando los dientes están apiñados o torcidos, cuando las arcadas no encajan bien al morder o cuando quedan espacios entre los dientes. Por qué pasa y cómo se corrige lo explicamos en dientes torcidos: por qué salen y cómo se corrigen.

No hay una edad única para usar ortodoncia. En los niños conviene valorarla pronto, porque problemas como la mordida cruzada se corrigen con aparatos que ensanchan la arcada mientras crece (Agostino 2014). En los adultos también se hace; lo que cambia es que ya no hay crecimiento con el que contar. El momento de tu caso lo dice una valoración en la consulta de ortodoncia.

Cuánto cuestan los retenedores

Si te pones brackets en la clínica, los retenedores van incluidos en su precio. Al terminar la ortodoncia invisible, o si necesitas uno nuevo, el retenedor fijo cuesta 70 € y el removible de las dos arcadas, 60 €.

Qué diferencia hay entre los dos, y cuál conviene en cada caso, está en retención fija y removible: tipos de retenedores. Si vas a empezar el tratamiento, su coste completo está en el precio de los aparatos de ortodoncia en Barcelona.

Si te acabas de quitar el aparato en otra clínica y no tienes retenedor, pide cita: la primera visita es gratuita.

Preguntas frecuentes

¿Hay que llevar retenedores después de la ortodoncia invisible?

Sí. La retención hace falta después de cualquier tratamiento de ortodoncia (Johnston y Littlewood 2015), y los alineadores también lo son: al terminar el último, se pasa al retenedor igual que al quitar los brackets.

¿Qué hago si pierdo o rompo el retenedor?

Pide cita cuanto antes para hacer uno nuevo, porque mientras no lo llevas los dientes pueden moverse. Si es un fijo que se ha despegado, no esperes a la revisión.

¿Cuánto cuesta colocar brackets?

Con los retenedores incluidos, los brackets metálicos cuestan en la clínica entre 2.800 y 3.000 €, los de cerámica entre 3.000 y 3.200 € y los linguales 3.800 €.

El precio cerrado de tu caso te lo damos en la primera visita, que es gratuita, porque depende del tipo de bracket y de cuánto dure el tratamiento. Qué hace subir o bajar ese precio lo explicamos en la página de precios de ortodoncia enlazada arriba.