La retención fija es un alambre fino pegado por dentro de los dientes de delante, que trabaja día y noche sin que tengas que hacer nada. La removible es una férula transparente, o un aparato de resina y alambre, que te pones y te quitas, normalmente para dormir.
El fijo mantiene algo mejor los dientes de abajo pero se despega más; el removible acumula menos placa pero solo funciona si lo llevas. A menudo se combinan. En la clínica, si llevas brackets, el retenedor va incluido en su precio; al terminar la ortodoncia invisible, o para reponerlo, el fijo cuesta 70 € y el removible de las dos arcadas, 60 €.
Los dos sirven para lo mismo: que los dientes no vuelvan a moverse cuando termina la ortodoncia, se haya hecho con brackets o con alineadores. Lo que cambia es cómo se llevan, cómo se limpian, cuánto aguantan y cuánto dependen de ti.
Debajo tienes cada tipo, lo que han medido los ensayos que los comparan y cómo se decide cuál te conviene. Si tu duda es si hace falta llevarlos y durante cuánto tiempo, la respuesta está en retenedores después de la ortodoncia: por qué y cuánto tiempo.
Índice
Retención fija: el alambre pegado por dentro

Es un alambre fino, que suele ser de acero trenzado, pegado por la cara de dentro de los dientes de delante. En la arcada de abajo lo habitual es pegarlo de canino a canino. No se ve al sonreír y no hay que acordarse de ponerlo: está siempre ahí.
Su punto débil es el pegado. En la revisión de Al-Moghrabi y colaboradores (2016), el riesgo medio de fallo del fijo inferior de canino a canino fue de 0,29, casi uno de cada tres; y en la de Iliadi y colaboradores (2015), los fallos de los de alambre trenzado iban del 12 al 50 % según el estudio.
Un punto despegado deja ese diente libre para moverse, así que el fijo se revisa en cada visita.
También acumula más placa y sarro que un removible, aunque en el ensayo de Storey y colaboradores (2018) eso no llegó a dañar la encía de forma relevante en un año. Se limpia con el cepillado normal y, por debajo del alambre, con un cepillo interdental o un cepillo para ortodoncia fija.
Retención removible: férula transparente o Hawley

Hay dos tipos. La férula de retención transparente, también llamada termoplástica o tipo Essix, es una funda fina hecha a la medida de tus dientes. El retenedor Hawley es el clásico de resina apoyada en el paladar con un alambre por delante de los dientes.
Entre los dos, los ensayos se inclinan por la férula. Rowland y colaboradores (2007) vieron que a los seis meses mantenía mejor la alineación que el Hawley, con una diferencia que en los dientes de abajo podía tener importancia clínica; y Hichens y colaboradores (2007), que salía más rentable, que la mayoría de los pacientes la preferían y que se rompía menos.
Lo bueno de cualquier removible es que te lo quitas para comer y para limpiarlo, y que con él la encía sangra menos (Littlewood 2016). Lo que pide a cambio es constancia: solo retiene mientras lo llevas puesto.
¿Fija o removible? Lo que dicen los estudios
La revisión Cochrane de Littlewood y colaboradores (2016) y un ensayo posterior que comparó los dos tipos frente a frente, el de Forde y colaboradores (2018), dejan este reparto:
- Estabilidad. Abajo, el fijo mantiene mejor los dientes: al año se habían movido 0,77 mm con el fijo y 1,69 mm con la férula. Arriba no hubo diferencia.
- Cuánto aguanta el retenedor. El fijo de abajo duró menos: al año seguía sin fallos en el 50 % de los pacientes, frente al 80 % de las férulas.
- Encías. Con el removible hay menos sangrado y menos placa (Littlewood 2016; Storey 2018).
- Comodidad. Con la férula se refirieron más molestias y más dificultad al hablar, aunque era más fácil de limpiar; el fijo se llevó mejor.
Con todo, la propia revisión Cochrane concluye que no hay pruebas suficientes para recomendar un protocolo de retención por encima de otro. La elección se hace caso a caso.
Combinar los dos
Muchas veces no hay que elegir. En una encuesta a ortodoncistas de Estados Unidos, lo más frecuente era un fijo en la arcada de abajo y un removible, Hawley o férula transparente, en la de arriba (Pratt 2011). Así se aprovecha la estabilidad del fijo abajo, donde los ensayos le dan ventaja, sin renunciar a un removible fácil de limpiar arriba.
Cuál te conviene depende de tu mordida, de cómo ha terminado el tratamiento y de lo constante que vayas a ser con un removible. Te lo explicamos el día que se retira el aparato, con tiempo para preguntar.
Cuánto cuesta la retención fija y la removible
Si te haces la ortodoncia con brackets en la clínica, los retenedores van incluidos en su precio. Al terminar la ortodoncia invisible, o si hay que reponer uno, el retenedor fijo cuesta 70 € y el removible de las dos arcadas, 60 €, los mismos importes que figuran en la tarifa de la clínica.
Si todavía estás pensando en empezar, el coste del tratamiento completo está en el precio de los aparatos de ortodoncia en Barcelona, y cómo se corrigen los dientes montados, en dientes torcidos.
Si ya llevas un retenedor y se ha despegado, roto o no te encaja, pide cita para revisarlo.
Ortodoncia
Para niños y adultos: brackets, alineadores e interceptiva. Primera visita con escaneo, sin coste.
Ver el tratamientoPreguntas frecuentes
¿Qué es la fase de retención en ortodoncia?
Es la etapa que empieza cuando se retira el aparato o termina el último alineador, y su objetivo es que los dientes se queden en la posición corregida (Littlewood 2016). Hoy se plantea como indefinida (Al-Moghrabi 2016).
¿Se puede comer con el retenedor removible puesto?
No. Se quita para comer, se guarda en su estuche y se vuelve a poner después de lavarte los dientes. Con el fijo se come con normalidad.
¿El retenedor se nota al hablar?
El fijo, poco. En el ensayo de Forde y colaboradores (2018), quienes llevaban la férula transparente refirieron más dificultad al hablar que quienes llevaban el fijo.
¿Cuándo se quita un retenedor fijo?
No tiene fecha de retirada: la retención se plantea como indefinida. Si en algún momento hay que quitarlo, por ejemplo porque se despega a menudo, se puede sustituir por un removible para seguir con la retención.




